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Alejandro Rozo

Ibagué
Profesional en Gobierno y Relaciones Internacionales
Abogado
•Especialista en Derecho Tributario y Aduanero
•Especialista en Pensamiento Estratégico y Prospectiva - Candidato a Magister
•Exsecretario de Educación y Cultura del Tolima
•Asesor de varias entidades del orden departamental y regional

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Esa es la reforma que falta. No la de los títulos de propiedad, que sí son necesarios, sino la de la transformación productiva. Infraestructura de secado y almacenamiento. Procesamiento en origen. Crédito real y accesible.

Hoy, cuando entre al cubículo, pensaré en algo más importante que una campaña o un candidato. Pensaré en el país que quiero dejarle a mi hijo y a todos aquellos que vienen detrás de nosotros.

La incertidumbre electoral no es solo política. Para quienes tienen un negocio, tiene nombre propio: costo del dólar, reglas tributarias, carga laboral, acceso a crédito. Todo aquello que define si vale la pena contratar un empleado más, abrir una segunda sede o arriesgar capital en un nuevo proyecto.

No solo por su riqueza agrícola, ubicación estratégica y diversidad, sino porque empieza a consolidar su gobernabilidad territorial basada en un liderazgo institucional creciente, que abre espacios al empresariado, la academia y la misma comunidad.

La Alcaldía de Ibagué le otorgó a la empresa León Gráficas SAS un contrato por valor de $4.416.501.840, y la controversia surge porque, frente al proceso licitatorio, podría haberse dado un posible direccionamiento en los requisitos del pliego.

Le pido a Dios, que me acompañe en esta tarea y que pueda hacer todo de sí, en beneficio de mi país. Y como dicen en la linda tierra que me acogió cuatro años, “arrieros somos y en el camino nos vemos”.

Las medidas cautelares adoptadas por el Consejo de Estado, en el estudio de la demanda contra el decreto mediante el cual se fijó el salario mínimo para el año 2026, solo confirman una cosa: la ligereza que ha caracterizado a este gobierno cuando de sustentar legalmente sus actuaciones se trata.

¿Cómo es posible que, a pesar de contar con presupuestos, políticas y documentos que advierten sobre la importancia de tomar medidas, aún no tengamos campañas bien estructuradas para reducir el consumo de agua?

Hemos sido engañados, por altos estamentos nacionales quienes desconocen y pretenden minimizar las grandes falencias de este “antisistema de salud” fundamentado sobre la intermediación financiera.